Dos días después del concierto y después de las clases decidimos volver a ir de exploración. En el autobús que nos llevaba a Avenida de América desde nuestro pueblo y con mapa en mano decidimos las estaciones que visitaríamos. Sí, una locura. Cinco estaciones en una tarde. Pero hasta que no las descubriéramos no pararíamos.
Nuestro primer destino fue Tribunal. La verdad es que es un barrio con casas bastante originales y con tiendas aun más especiales. Y aunque ya hubiéramos estado de fiesta por Tribunal, esta vez nos gustó mucho más. Lo que no nos gustó tanto fue la estación, que tenía demasiadas escaleras T.T
Lo primero que hicimos allí fue enseñarle a la exploradora Cris una tienda de botas muy baratas. Ya había visto el escaparate una noche de fiesta y aquel día pasamos a verla. La verdad es que las botas eran preciosas pero tenían unos taconazos… Por suerte o por desgracia, no llevábamos suficiente dinero así que decidimos volver otro día xD
Nos recorrimos muchas de las calles del barrio observando con curiosidad los escaparates de las tiendas, que tenían pinta de ser bastante caras… A una tienda a la que sí entramos fue a una tienda de cómics que encontramos de casualidad, donde uno de los dependientes estaba dibujando con un ordenador. La verdad es que esa tienda nos gustó bastante. Y también nos gustó bastante una tienda de chuches enorme, en la cual también entramos y donde compramos varias cosas entre ellas una salamandra enorme que por cierto estaba asquerosa y pesaba un montón xD. Además de eso también vimos unas golosinas llamadas “supositorios”, y nos asustamos un poco… jajaja! Total, que decidimos volver un día de estos, para comprar y para merendar en esa cafetería tan apetitosa que nos encontramos cerca de la calle principal =)
Nuestra próxima parada fue Bilbao. Una estación muy antigua y sin demasiadas reformas. A ambas nos gustó mucho y nos recordó a la estación Fantasma de Chamberí, convertida actualmente en un museo según nos habíamos informado.
El exterior era como las típicas avenidas de Madrid. Con tiendas conocidas y muchas de ellas caras y unos cuantos bares. Incluso había una Casa del Libro. Algo que no nos gustó demasiado eran unos hombres que estaban intentando comerle el tarro a la gente para que se leyeran la biblia… buf… xD
Nuestra próxima parada fue San Bernardo. Imaginaos qué cosas nos pudimos esperar de esta estación con ese nombre jajaja ^^’ pero la verdad es que según nosotras “tenía mucho nombre, pero poca chicha”. Además la estación estaba en obras y los carteles de “precaución” de ellas estaban desperdigados por el suelo, por lo que Cris dijo que los regalaban y estuvimos con esa bromita durante casi todo el día.
La mayor parte del exterior también estaba en obras, y justo enfrente de la boca de metro había unos edificios llenos de hojas a los que nosotras apodamos “edificios silvestres”. Además, en el medio de la plaza había una rotonda que tenía una paloma encima de la cabeza de la estatua que creímos que al no moverse era parte de ella, pero no…
Aun así decidimos volver a la estación, dirigiéndonos esta vez a Noviciado, a la cual no tardamos nada en llegar. Respecto a esta estación tenemos que decir que las escaleras para salir al exterior nos parecieron demasiado estrechas y podían agobiar un poco…
Aun así cuando salimos de allí nos encontramos con una calle con edificios antiguos con una arquitectura bastante bonita y una carretera de dos sentidos. Ahora nuestra pregunta fue “¿por dónde ir? ¿Calle arriba o calle abajo?”.
Y como siempre (mal hecho) tiramos “to pa arriba”. Cada vez que avanzábamos la calle iba haciéndose más empinada y cuando llegamos arriba comprobamos que nos volvimos a encontrar en San Bernardo y nos quedamos con cara de T.T! puesto que nuestro “to pa arriba” no nos había servido de nada esta vez, ni ese cansancio tampoco xD
En fin, volvimos a entrar en San Bernardo y la dependienta que vendía los sencillos nos miraba ya un poco raro e_e así que decidimos no volver a esta estación por una buena temporada xD
De San Bernardo (otra vez..) fuimos a Santo Domingo, estación muy normalita y cuyo exterior me sonaba porque había estado por ahí con cierta persona.
Pero como estábamos ya cansadas de explorar decidimos irnos al McDonalds de Ópera a comernos un helado y después de eso volvimos a casa agotadísimas!